"Cuando empezamos en Tucumán no se sabía bailar pogo, se c... a golpes frente al escenario. Un año después apareció MTV, y viendo videos aprendimos", cuenta sonriendo Bebe Salvatierra. Es el violero de Priztik, banda de thrash metal sobreviviente de la prehistoria rockera provincial.

Priztik cumple 18 años, y además de festejarlo tocando (lo hace una o dos veces al año), romperá parte del mito que la envuelve, ya que lanzará su primer disco: "Número 0".

La fiesta será esta noche en el Nesta, junto a Santuario (Salta), Entálpica y Kaoiwas (Tucumán).

"Sacamos el disco porque no hay nada para escucharnos, y siempre fuimos una banda que sólo sonó en vivo", cuenta el cantante Edmundo Paiz Magli.

El disco es doble. Uno de los CD fue grabado en vivo, y el otro en estudio con la producción de Tony Molteni y Colo Vernieri (Karma Sudaca) y Gaby "Mocho" Jofré.

Ese no es el único mito que romperá Priztik por estos días. Para lo que resta del año tiene cuatro recitales programados (récord), y por primera vez en su historia tocará fuera de Tucumán. Mañana se presentará en Salta, junto a Santuario.

Para recordar un poco la historia de la banda que marcó a fuego al metal tucumano mañana se proyectarán fotos y videos. "Todavía tengo en la cabeza nuestro primer recital, en el club Belgrano, cuando el baterista era Pablo Latapié (hoy es actor)", recuerda Salvatierra con una sonrisa. De la formación original quedan el Bebe y Germán Rojas (bajo). Además de Edmundo se enrola en Priztik Gonzalo "Lalo" Robles (batería).

Semillas de revolución

El metal es un movimiento musical bastante politizado, que en Tucumán se caracteriza por estar especialmente inclinado hacia el nacionalismo de derecha, y en eso también Priztik va a contrapelo. "Muchos nos catalogan de marxistas... en realidad somos marcianos", dice el Bebe, siempre listo para el chiste.

"Tenemos letras comprometidas social y políticamente, porque creemos que el hecho artístico no puede pasar por un escenario sin dejar nada", apunta el violero.

"No planteamos la revolución, sino sembrar la semilla", apunta Edmundo.

Bebe dice que, como cualquier persona, ellos pueden ser contradictorios, pero no incoherentes. "Sostenemos las mismas ideas de siempre", destacó.

En esta etapa de transformaciones Priztik compuso el primer tema que no habla de la realidad tucumana o argentina. "En vivo vamos a presentar 'El mártir', referido a los últimos cinco segundos de alguien que se inmola. Hubo un debate muy fuerte adentro de la banda sobre los límites de lo que se dice en una canción, y al final salió", anticipó el cantante.